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Archivo de la categoría: Consejos prácticos

Guía para perder una venta en un segundo …

El proceso de venta es muy delicado. Tienes que estar atento a muchos detalles, observar, escuchar y comprender. Tener en cuenta, además, con una intuición rápida el carácter de la persona que tienes delante, para atenderla de una forma u otra, no es lo mismo un comprador con prisas, que uno que tiene todo el tiempo del mundo; no es lo mismo un comprador taciturno, que otro extrovertido y conversador; no es lo mismo, un comprador que sábe lo que quiere y cómo lo quiere, que otro dubitativo.

Una vez cerrada la venta, cuando el comprador ya ha elegido, lo más conveniente es no volver a mencionar ninguna característica, ni otros aspectos, de la obra que haya escogido. “No hables, o cambia de tema”, me aconseja Vicente, que tiene grabado a fuego el decálogo del buen vendedor desde que tenía ocho años -cambiaba comics con sus vecinitos, en un cajón de madera en el portal-.

En un segundo, si mencionas cualquier detalle, el cliente puede quedarse como en blanco y cambiar de golpe su decisión, volviendo a empezar todo el proceso de nuevo: opciones, características de cada opción, consejos, conveniencias, dudas, reafirmaciones y finalmente, la nueva decisión.

Con el tiempo, ya he aprendido la lección, pero me ha costado un poco. Recuerdo una venta desastrosa: una señora, de mediana edad, elegía un cuadro para su habitación, hace algunos años estaban de moda, los relieves “tipo friso romano”, con divanes y antorchas encendidas alumbrando la escena, a los lados se representaba algún personaje, cual cupido o angelito, que contemplaba la escena. Cuando ya estaba empaquetando el cuadro, la señora, dudosa, preguntó: “¿pero, esas figuras de los lados, qué son?”, creyendo que mi respuesta, definitivamente, daría por concluída la venta, pues se encontraban más personas esperando, le contesté: “son personajes mitológicos, como … dioses paganos”, la señora cambió radicalmente la expresión de su cara, con un rictus circunspecto y rígido, me dijo: “ah, no, pues entonces no lo quiero, lo siento.” Sí que finiquité la venta, sí.

Afortunadamente para mí, aunque “el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”, tras tan desastrosa actuación, aprendí la lección.

Un tiempo más tarde, otra señora, deseaba una reproducción de Klimt, no sabía cuál, le mostré “Las amigas”, decidió que sí, que esa obra era perfecta, apreciaba especialmente los tonos, “que combinaban con sus paredes color salmón”, -¡ay, si Klimt nos escuchara!, pensaba yo-. Así que ya estaba decidida, “me quedo ese”, dijo, cuando levantaba el cuadro para disponerme a envolverlo me preguntó el título, “pues, no recuerdo exactamente, Las hermanas, creo que se titula,…a ver que piense, uf, no me acuerdo”, le contesté, ya intuía a través de su mirada desconfiada porqué quería saber el título de la obra, así que lo “adapté”. Como no se quedó muy convencida, siguió al ataque, no me cogió por sorpresa, “pero…, ¿no serán lesbianas?…¿verdad?” repreguntó. ¡Qué contestas, qué le dices!, ¿preparas una conferencia rápida sobre la obra de Klimt, haces de crítico de arte y le das una charla interpretativa sobre la pintura, vida y obra del artista?, ¿la convences de que su marido no va a pensar que ha cambiado de opción sexual y él no se ha enterado?, o le dices, en un arrebato de sinceridad, mezclado con “mala ostia” gremial, “sí señora, son dos lesbianas, ¿pero que más le dá?, si alguien entra a su habitación y vé el cuadro, no va a saber ni de quién es, sólo reparará en que le queda muy bien con el color de las paredes”. Seguramente, le dije: “nooo, no creo”, pues si le hubiera contestado lo que pensaba, seguro que no tendría ya ni venta, ni clienta.

 
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Publicado por en 4 abril, 2011 in Consejos prácticos

 

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Muy, muy personal…

Mi buzón de correo electrónico se está empezando a parecer al buzón de mi casa, donde sólo recibo facturas, propaganda y algún que otro certificado de correos que, normalmente, me amarga el día. No es que sienta nostalgia de las antiguas cartas manuscritas, con su sobre, su sello y su matasellos, que llegaban felizmente al buzón tradicional, aunque sí guardamos en casa de mis padres las postales de su época, por mi parte, sólo recuerdo haber recibido cartas y postales de mis amigos de la adolescencia, y alguna que otra, de algún familiar que vivía en el extranjero.

Vicente y yo, a menudo comentamos respecto a la diferencia de culturas entre las distintas nacionalidades, el episodio de su juventud en que escribió desde España a la Atlantic Richfield Company en Anchorage, Alaska… ¡una petrolera de Alaska! solicitando trabajo y, sorprendentemente, le contestaron agradeciendo su solicitud y su carta. Sorprendentemente para nosotros, claro, con nuestra cultura española o mediterránea, decidme, ¿cuántas empresas han respondido a una carta vuestra en que solicitábais un empleo o mandábais vuestro currículum?

Recientemente, me dirigí, a través de un mensaje de correo, a un reputado economista, tertuliano de un programa de debate de televisión, prefiero no mencionar su nombre, no en sentido negativo, al contrario, pero se trata de otra cuestión, y me contestó ¡en menos de diez minutos!, volví a reescribirle al cabo de una hora aproximadamente, y de nuevo, me reenvió su respuesta en diez minutos. Desde luego, no me defraudó en absoluto, además de estar completamente de acuerdo con la línea de pensamiento y filosofía de su blog, al ver su intervención en el programa de debate, me confirmó lo que ya intuía, que era una buena persona, íntegra, de las que escasean; al leer su respuesta a mi mensaje, donde me daba las gracias por mis elogios y el apoyo demostrado a su intervención televisiva, no pude más que corroborar mi intuición, en fin, para mí esta persona está “elevada a los altares por los siglos de los siglos, amén”. 

No es cierto que el correo electrónico sea más impersonal que el correo tradicional, a través de una carta manuscrita ves la letra del que escribe, su limpieza, su trazo, el espaciado, los márgenes, etc., en el siglo pasado la mayoría empezaban con una fórmula similar a “Queridos tal, tal y tal, espero que al recibo de la presente os encontreis bien de salud, nosotros todos bien, por el momento,…”; a través del e-mail también ves muchas cosas que hablan de la persona que lo redacta, desde el ya conocido uso y abuso de las mayúsculas (se recomienda no utilizarlas indiscriminadamente ya que equivalen a que “estás gritando”), su edad aproximada (si utiliza las K, las X, el signo +, en vez de “más” o escribe 2 en vez de “dos”,  ”k bien estoy” en vez de “qué bien estoy”) si es impaciente o precipitado (se vé porque traba las letras, es decir, escribe por ejemplo “dictabo” en vez de “dictado” o repite alguna letra, “ccasualidad” en vez de “casualidad” ya que golpea las teclas con precipitación), también me llama la atención que en los correos personales, la gente no se despida escribiendo su nombre, normalmente siempre lo pongo, aunque sea obvio para el destinatario, así evito errores porque, a veces, uso el correo de Vicente para escribir a algún amigo común.

Entre los usuarios de un conocido portal de internet, es conocido y comentado las respuestas impersonales con que contestan a los “sufridos” usuarios para cualquier cuestión, reclamación o sugerencia; es exasperante comprobar cómo, no sólo te envían un e-mail automatizado  o preprogramado, sino que, si logras que te conteste una persona de carne y hueso, suponiendo que es así porque firma con su nombre, apellido y cargo, no se ha enterado de nada de lo que expones o prefiere hacer como que no se entera -será norma de la empresa-.

Sin embargo, a lo que iba, más exasperante es aún, escribir un correo a un amigo, con el que te llevas bien, aunque no ves muy a menudo, preguntarle por un familiar suyo muy cercano, ya que has tenido noticias a través de terceros de que no se encontraba muy bien de salud, expresarle tus mejores deseos para su recuperación, y que no te conteste absolutamente nada, ni tan siquiera “gracias” y ya está, que al cabo de poco tiempo te llene el buzón de correo de mensajitos con asuntos tipo FW,FW ó RV,RV “vamos a salvar el mundo”,”todos juntos podemos”,”apadrina un guacamayo en peligro de extinción”, etc., etc. Por favor, si lees éste post, -Vero no eres tú-, no me mandes más mensajes, escríbeme sólo cuando tengas algo que decirme, o si no, borra mi dirección de correo de tu lista de contactos. Para salvar al mundo hay que empezar con uno mismo y los que tienes más cerca, estoy segura de que los más de 200 destinatarios de tus correos están deseando saber de tí, de lo que piensas, de lo que sientes, más allá de que estás muy comprometido con el mundo global, con el karma mundial y … bueno … lo dejo estar que ya me he quedado a gusto …

P.D. Un poco de humor para quitarle “hierro” al asunto:

vineta.jpg

Viñeta encontrada en: http://pichicola.com/que-razon-tiene/

 

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Comprar y vender

Aunque parezca lo contrario, lo más difícil es comprar. Son innegables las virtudes de un buen vendedor, hay personas con una capacidad innata, con unas dotes de venta grabadas en la piel, de esas que están todo el día vendiendo algo, una idea, un pensamiento, una forma de ver la vida, vendiéndose a sí misma. Pero comprar razonada y prudentemente, sin dejarse llevar por el impulso también es muy valorable.

Todas las señales son perceptibles de forma rápida cuando ocurre una venta física, el comprador percibe si el vendedor es amable, honesto, si conoce su producto, si intuye sus necesidades  y por tanto le puede aconsejar bien. ¿Cómo trasladar éstas virtudes a la venta por internet? Evidentemente no existe tienda física, no existe el contacto visual entre comprador y vendedor, en un principio parece que no podamos valorar la idoneidad de la relación entre vendedor y comprador hasta que la compra no se produzca y ya no haya vuelta atrás.

Un buen vendedor como Vicente, sabe utilizar las herramientas que páginas como eBay, por ejemplo, ponen a disposición de los usuarios., sabe por ejemplo, que debemos enviar los artículos como máximo 24 horas después de que el cliente haya pagado, porque en ése tiempo que transcurre entre que el comprador paga y recibe el artículo es donde más vulnerable se siente, ha depositado toda su confianza en nosotros y es necesario que no transcurra un tiempo muy dilatado en recibir su compra.

Todas las compras se envían como máximo 24 horas después de recibido el pago, la agencia de transportes entrega a partir de ése momento en 24/48 horas dependiendo del destino.

Éste detalle, entre otros, nos diferencian de las grandes tiendas on line, donde siguen un procedimiento stándar y unos procesos automatizados. Con nosotros te sentirás como en la tienda de toda la vida de bajo de tu casa, escríbenos y te responderemos con celeridad, de forma personalizada, verás que hemos entendido tu pregunta y no te enviamos un mensaje prediseñado para cualquier cuestión que vale igual para tí que para otra persona, si en el proceso de compra te asalta cualquier duda o pequeña incidencia seguiremos aquí a tu lado para ayudarte.

Como comprador precavido que eres y debes ser, puedes consultar nuestros votos en la página de subastas eBay, dispones de más de mil y un comentarios de compradores que han dedicado un minuto de su tiempo para dejar sus elogios y agradecimiento por el trato recibido.

http://feedback.ebay.es/ws/eBayISAPI.dll?ViewFeedback2&userid=regalarte&ftab=AllFeedback&sspagename=STRK:ME:UFS

 
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Publicado por en 31 octubre, 2009 in Consejos prácticos

 
 
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