
Viñeta de: http://blogs.publico.es/manel/1465/grandes-veranos-21/
Para elegir el tamaño más adecuado de la obra que nos gusta hay varias soluciones prácticas:
- con calma y paciencia sentarse en el centro de la habitación y mirar la pared donde queremos colocar el cuadro.
- observar la altura del techo y el espacio que ocupan los muebles, sofá o incluso el aparato del aire acondicionado.
- el cuadro ha de tener espacio libre alrededor y no quedarse constreñido, lo mejor es hacer una plantilla con papel de distintas medidas y clavarla con chinchetas para observar el efecto.
- para espacios amplios los trípticos son una buena opción, ya que puedes juntar los tres cuadros y separarlos a voluntad, e incluso colocarlos en distintas paredes.
- si quieres colocar cuadros en un pasillo, ponlos todos en la misma pared, mejor en el lado donde no hayan puertas. Si el pasillo tiene una pared final o un recodo que puedes ver desde lejos, en ese lugar quedará precioso tu cuadro preferido.
- no creas que si tuvieras la ayuda de un decorador estaría todo solucionado, el truco consiste en probar y probar, si todavía no posees los cuadros has de hacer un esfuerzo de imaginación, si ya los has elegido y los tienes en casa, ves probándolos en las distintas estancias, todo influye la luz, el espacio, …
Recientemente ayudamos a una amiga a dar otro aire a su piso recién alquilado, la verdad es que cuando entramos comprendimos la ansiedad que mostraba por llenarlo de cuadros, aparte de que es una gran amante del arte y con gran criterio, el piso estaba desolador, un minúsculo recibidor te daba la bienvenida, era del tamaño justo de la puerta de entrada y tenía a la izquierda un espejo que pronto quitó y lo cambió por Serpiente de Agua I, la medida 100×50 daba justito para colocarlo en vertical, pero bueno menudo cambio, dicen que los espejos agrandan el espacio, mejor salir y entrar todos los días de casa y ver esa maravillosa obra.

