Regalarte, tus pintores favoritos … sus mejores obras

Reproducciones de arte en un formato original y listas para colgar

¿Al derecho o al revés? Mayo 31, 2009

En ocasiones, hay obras que presentan una dificultad a la hora de colocarlas, son sobre todo las abstractas. Las tienes delante de tí, miras, y te preguntas ¿cómo va? así, o así …, y le das una o dos vueltas.

Sin que sea un sacrilegio, ocurre sobre todo con las obras de Kandinsky. A fuerza de mirarlas, nosotros ya les hemos encontrado su posición correcta, pero es comprensible que al verlas por primera vez, tuerzas la cabeza y gires la obra dándole vueltas.

Debe de ser ya conocido el dilema con ‘El beso’ de Klimt, hoy mismo navegando por internet he encontrado un post que trataba sobre el tema. La obra pintada por Klimt es vertical, las figuras de los dos amantes están apostadas verticalmente sobre el suelo. Sin embargo, muchas personas prefieren colocar la obra en horizontal, es decir, las dos cabezas de los personajes a la izquierda y los pies a la derecha.  Supongo que muchos lo hacen a conciencia y otros simplemente porque les parece lo lógico o por diferentes razones  necesitan que el cuadro quede así sobre la pared.

Hace poco le regalamos un cuadro a una pareja de amigos, se lo debíamos de hace tiempo desde que estrenaron casa. Bueno, ya  podeís imaginar que a nuestros amigos y familia no les faltan cuadros. Les gustó mucho la idea de poder elegir el que quisieran, se quedaron muy decididamente con una obra de Kandinsky, ‘Con y contra’. Como él es muy manitas en ¡¿dos o tres semanas?¡ ya lo tenía colgado; al entrar en el comedor, exclamamos con sorna: “¡vaya, enhorabuena, ya lo tienes puesto!”,”sí, sí”, dijo él, ella estaba en otra habitación, “ya no me dará más la lata …”, comentó en voz baja con cara de sufrir mucho. Miramos de nuevo el cuadro y notábamos algo extraño, “anda, pero si lo has puesto al revés” dije yo cantarina, “calla, calla, …” me contestó llevándose el dedo índice a la boca y volviéndose hacia la puerta.

Así quedó la cuestión, efectivamente ya no volvimos a hablar del tema, ni con él, ni evidentemente con ella. Pienso que habían tenido una tarde muy dura, entre la sesión de bricolaje: taladro, broca, alcayatas, etc …, dónde lo ponemos, encima del sofá o encima de la mesa, …,  si después tuvieron que hacer frente a cómo iba el dichoso cuadro si para aquí o para allá, si para arriba o para abajo, así se quedó y se quedaría para siempre.

 En definitiva no creo que a Kandinsky  le moleste, y si algún superentendido en arte se lo dice alguna vez, que lidie él con ellos y los convenza para que le den la vuelta.

 

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