Igual, con la edad me estoy volviendo intransigente, pero es que hay ciertas cosas que no digiero. Ya sé que un error lo comete cualquiera, ¿pero tres al tiempo?
La pasada semana al acudir al dentista, en menos de dos minutos me llamaron por otro nombre, me recibieron con prisas –la enfermera había anotado mi cita media hora antes en su listado-, estaban intentando contactar telefónicamente conmigo, creyendo que no iba a acudir, sin obtener respuesta –el número estaba mal tomado- … tantas casualidades son para tomárselas a broma, tranquilamente insistí en que revisara mis datos para deshacer los entuertos. ¿Estaría segura en esa clínica o también tendrían mis datos médicos equivocados? ¿Me estarían tratando a mí o a otra persona?
Como somos humanos, tal conjunción de errores se deben de dar todos los días, aunque algunos son más difíciles de creer: por ejemplo el ‘error’ , o como lo llamen, con el retrato robot de Bin Laden y la fotografía de Gaspar Llamazares, ¿es que se piensan que somos tontos?, ¿están probando a estirar la goma a ver cuándo les da en un ojo?. Espero que llegue todo lo lejos que pueda para pedir explicaciones convincentes, creo que además es su deber como político, él tiene los medios a su alcance para hacerlo ya que no es un ciudadano de a pie.
Lamentablemente, cuando los astros, o lo que sea, se conjuran y ocurre una tragedia como la de Haití y mueren tantas personas, tantas otras resultan heridas y se produce tal desolación en un pueblo, no podemos echarle la culpa a nadie, no ha habido ningún error humano, ni mala acción, es cierto. Sin embargo, tras una semana del terremoto, según las noticias, la ayuda no llega a los haitianos, el aeropuerto está colapsado –ahora ya controlado por los Estados Unidos bajo la sospecha de una posible intencionalidad de controlar también el país-, hoy leo en los titulares la desaparición de niños de los hospitales haitianos …
¿Será posible que todos los males se ceben con un pueblo tan desgraciado? Desde la comodidad y seguridad de nuestro mundo occidental: ¿cuándo vamos a reaccionar?, ¿es que no está este mundo ‘globalizado’?, ¿no vemos que nos puede tocar a cualquiera?, y de eso ya sabemos aquí, sólo hay que acordarse de Gernika, pueblo en pruebas para las bombas y tiros del ejército alemán mientras la comunidad internacional miraba para otro lado.
No puedo ver las fotografías que publican los medios de la tragedia, son estremecedoras y se me hace un nudo en el estómago, pero sí, estos días no dejo de mirar Guernica de Picasso.

Guernica por dentro, exploración tridimensional:
http://www.lena-gieseke.com/guernica/movie.html *
* Enlace tomado de idealista.com


Muchas veces pienso que es una suerte que se junten tres generaciones, e incluso más, de una misma familia. Sobre todo es más enternecedor cuando conviven abuela, hija y nieta, (¡ aunque no vivan bajo el mismo techo !) es entonces cuando recuerdo la obra ‘ Las tres edades de la vida’ de Gustav Klimt. El pintor respresentó la vejez, la juventud y la infancia de la mujer. A fuerza de eliminar la parte de la vejez en las reproducciones de éste cuadro, el título pierde su significado, algunas páginas web la titulan ‘Maternidad’ o ‘Madre y niño’ cuando Klimt no pintó ningún cuadro con ese nombre.










